Grave denuncia de mala praxis en el nuevo hospital

Un joven herrero de 27 años denunció a un médico y al hospital por los daños causados a su pequeño hijo de dos años, a quien lo tuvieron que operar, al menos, dos veces por una fractura en el codo derecho. Resulta que el primer médico que los atendió les dijo que era una fisura leve, pero al mes, cuando volvieron para sacarle el yeso, se dieron con una lesión mayor debido a un mal diagnóstico.

Por un mes entero, Javier e Ivana vieron sufrir a su pequeño Leónidas, de 2 años, por una grave lesión que estaba generándose en su codo derecho, cuadro que para el médico que la atendió en el Nuevo Hospital era fisura leve, sin riesgo alguno para el bebé.

Para esta pareja, la odisea vivida se gestó el 24 de julio pasado cuando su hijo jugando se cayó al piso y se golpeó el codo derecho. Como sucede siempre, al menos en la mayoría de los hogares de los salteños, los padres alzaron al niño y salieron a las corridas rumbo al hospital.

«Cuando llegamos al Nuevo Hospital entramos por la guardia, desde donde nos derivaron a un médico: Omar Gutiérrez. Después de sacar una placa, este doctor nos dijo que no era nada grave, apenas una fisura pero que igual iba a tener que enyesarlo», contó Javier Giménez, padre de Leónidas.

De nuevo

A la semana siguiente, en tanto, el niño seguía con dolor, por lo que sus padres volvieron en busca del médico a fin de sacarse las dudas de lo que sucedía. «El doctor sacó otra placa y nos dijo que no había nada mal, que nos quedáramos tranquilo», agregó Giménez.

«Mi hijo, sin embargo, seguía llorando, así que la segunda semana regresamos a ver al doctor, quien nos atendió e insistió en que todo estaba bien, que en todo caso le diéramos ibuprofeno para calmar el dolor tras lo cual nos despachó a casa», explicó.

Pasaron los días y el dolor seguía, no obstante, los padres hicieron tripa y corazón y aguantaron hasta el mes. «Cuando fuimos con mi hijo para que le saquen el yeso, pasó lo peor. A la altura del codo tenía el hueso desviado y una hinchazón enorme. El médico se puso de todos los colores y se dio cuenta de que se había mandado una macana, así que nos dijo que había que operarlo», contó el padre.

Silencio

A esa altura, entre el 24 y 25 de agosto, el caso de Leónidas movilizó a todos en la sala de pediatría, pero, también como sucede en estos casos en Salta, nadie habló con los padres del niño para explicar la supuesta negligencia cometida. «Solo nos dijeron que debía operarlo y lo hicieron, el 27 de agosto. La operación la hizo Gutiérrez, pero, al parecer no salió bien, ya que después lo volvieron a operar», sostuvo Giménez. Después de hacer la denuncia, la relación se puso más tensa. El primer aviso fue la desaparición de Gutiérrez, a quien los Giménez no volvieron a ver más. «La segunda operación la hizo un médico de apellido Echazu, quien la operó bien y pudo corregir el error cometido por el otro doctor», dijo Javier. Hoy, después de dos meses de la vez que los Giménez llegaron al hospital con su hijo herido,  el pequeño Leónidas ya esta mejor, aunque tiene una importante cicatriz por las operaciones que tuvo que soportar por las supuestas negligencias de los médicos.

Ello sumado al calvario que significó permanecer en el hospital sin la ayuda y la atención del caso de parte de los enfermeros, quienes, por lo denunciado, hicieron causa común con el médico y tras enterarse de que el padre del niño había hecho la denuncia, se mostraron reticentes a la hora de atender al menor.

“El director del hospital se lavó las manos”

Ya asustado con todo lo que estaba sucediendo y dado que nadie le quería decir nada y mucho menos facilitarle la historia clínica, Giménez se asesoró legalmente y radicó la denuncia del caso en la comisaría Primera, tras lo cual la situación, lejos de calmarlo, lo puso con los pelos de punta.

«Después de hacer la denuncia, en el hospital se enteraron en seguida, así que al médico Gutiérrez no lo vimos más. Los doctores no nos decían nada y los enfermeros fueron de lo peor, ya que no nos ayudaban en nada. Nosotros tuvimos que atenderlo en todo a nuestro hijo. Nos hacían cosas como no traernos la leche o se olvidaban de la vía, cosas terribles», recordó. Al respecto, Javier e Ivana obtuvieron dos respuestas. «Al ver como nos trataban, lo encaré a uno de los enfermeros y les pregunte por qué nos hacían eso». «Nos te das cuenta que jugamos para el otro equipo, el que vos denunciaste», nos dijeron. La otra respuesta se la dio, según Giménez, el propio director del hospital. «Pedí hablar con él y nos recibió. Directamente se lavo las manos, nos dijo que no podía hacer nada, que como será que en el hospital hay un médico que le rompió la nariz a él y que pese a ello, no se le puede hacer nada. Incluso nos dijo que hay médicos acusados de abusos e igual están ejerciendo», declaró el padre de Leónidas. La denuncia hecha por Giménez se transformó en el acta única 3246/7, la cual están en manos de la fiscalía correccional 7, a cargo de la fiscal Gabriela González, quien ya ordenó el secuestro de la historia clínica y de toda la documentación respecto a la atención médica del menor.

(La Voz de Salta)

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