Las semillas de quínoa, nuevas compañeras de la comida sana

El «grano sagrado» es un cultivo precolombino. A pesar de no ser muy conocido por la sociedad actual, es recomendado por nutricionistas por ser muy completo en nutrientes y facilitar la digestión.



La quínoa es un cultivo que se encuentra en los Andes de la Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y en los Estados Unidos desde la época precolombina.

Si bien hoy aún sus propiedades y consumo no están extendidos en la Argentina , los indígenas la veneraban y llamaban «grano sagrado» por sus cualidades nutritivas. Ellos la consideraban un «tesoro» debido a que es rica en proteínas, almidón, hierro, potasio, calcio, fibra, minerales, fósforo y vitaminas, proporciona un alto contenido de aminoácidos esenciales y no contiene grasas ; de hecho, pensaban que una persona podía vivir sana y fuerte sólo alimentándose con quínoa.

Todo esto le permite ser nutricionalmente tan completa como la leche y un magnífico sustituto de la carne por su alto contenido proteico, publicó la revista Un Mundo Mejor , de Claudio María Domínguez.

Quínoa significa en quechua «cereal madre». Sin embargo, y a pesar de su forma en granos o semillas, no es un cereal sino una verdura de la misma familia que la espinaca, la acelga y la remolacha. Es por ello que se la considera un pseudo-cereal.

Se lo puede comer como agregado de sopas, al igual que cualquier cereal, y en recetas como sustituto o alternativa al arroz. Es beneficioso para el desarrollo infantil y puede ser consumido por celíacos debido a que no contiene gluten .

Los expertos recomiendan, antes de cocinar la quínoa, lavar muy bien los granos.

(Infobae)

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