Apareció un nuevo tipo de contrabando: municiones

En una semana, entre Gendarmería y Aduana, secuestraron 5.500 proyectiles en tres procedimientos. Las autoridades están investigando el tema, se inclinan a pensar en un nuevo negocio ilegal, y redituable.


Ganancias

En Bolivia las municiones se cotizan en dólares, y su reventa puede llegar al triple del valor original en Argentina.

Raro

“Se está investigando si hay denuncias por robo de los proyectiles en diferentes provincias”, dijo la Gendarmería.

Funcionarios de la Aduana Argentina emplazada en Salvador Mazza procedieron al secuestro de un pequeño carro que llevaba un bagayero hacia la fronteriza localidad de Pocitos, Bolivia. En el momento en que iba a ser requisada la mercadería, el sujeto se dio a la fuga escabuyéndose entre el gentío. Al revisar el precario medio de transporte, se encontraron 80 cajas que contenían 2.000 cartuchos calibre 16, marca Orbea.

Este es el tercer secuestro realizado en lo que va de septiembre. Los dos primeros los detectó la Gendarmería Nacional en Aguaray y suman en total 5.500 proyectiles.

Nuevo contrabando

“Este tipo de contrabando es nuevo, no solíamos ver el tráfico de municiones”, dijo José Pacheco de la Regional Aduanera de Salta.

“La investigación de los hechos está en manos del juez Federal Raúl Reynoso y hasta el momento hay dos personas detenidas, un ciudadano boliviano y uno argentino”, informaron voceros de la Gendarmería Nacional. Entre las hipótesis que se manejan se encuentra que las municiones son compradas, probablemente de manera legal, para luego “pasarlas” al vecino país de Bolivia, en donde son comercializadas al triple de su valor. En todos los casos, los proyectiles son marca Orbea, la única fábrica de este material en el país, aparte de las militares.

La industria está radicada en la provincia de Tucumán.

Investigación

En este momento la Justicia Federal se encuentra en plena investigación, ya que es de público conocimiento que no cualquier persona está autorizada para adquirir este tipo de elementos. Martín Fiori, de una conocida firma dedicada a la venta de implementos para caza y pesca, dijo que “no cualquiera puede comprar proyectiles. Para eso tiene que poseer una tarjeta que expide el Renar (Registro Nacional de Armas), con la cual puede comprar hasta 25.000 tiros. Para eso hay que llenar una serie de formularios muy estrictos y la figura jurídica se denomina ‘legítimo usuario’. En el caso de los comerciantes, podemos comprar de acuerdo a demanda y tenemos que cumplir también una serie de requisitos legales. En plena temporada de caza se llegan a vender 3.000 tiros del calibre más económico, en un día. Ahora no se vende nada porque la temporada ya cerró”.

Los casos anteriores

El primer caso detectado por la Gendarmería Nacional fue los primeros días de septiembre en un control de rutina en Aguaray. Allí, un bagayero viajaba en remise cargando una mochila con 5.000 proyectiles calibre 22. En esa ocasión quedó detenido un ciudadano de nacionalidad boliviana, en tanto que 48 horas después se incautaron 1.500 proyectiles calibres 16 y 20 que eran trasladados por un argentino que se movilizaba en un remise proveniente de la ciudad de General Güemes.

Los investigadores, si bien se inclinan en que el tráfico tiene que ver con una cuestión comercial, no descartan ninguna otra opción como, por ejemplo, que la adquisición sea para destinarlas a grupos delictivos.

(El Tribuno)

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