“Tenía ganas de matar a alguien y se me cruzó el pendejo”

El asesino del niño patorcito César Bonifacio, de 12 años, confesó su brutal crimen. El autor, Daniel Mamaní, un joven de 18 años, era novio de la hermana de la víctima.



“Cuando me desperté tenía ganas de matar a alguien y se me cruzó el pendejo y lo hice aca, nos dirigimos a la salida del pueblo y allí le di una piña y se cayó al piso, aproveché para agarrar una piedra y lo empecé a golpear hasta que quedó quieto pero veía que respiraba y agarre un piolín y lo ahorque” fueron las palabras, que atónitos, escucharon los efectivos de la policía al momento de detener al acusado del homicídio, Daniel Mamaní.

Mamaní nació en La Poma y luego se trasladó a la ciudad de Salta, vivió un largo tiempo en Barrio Solís Pizarro y hace un año volvió nuevamente a vivir en La Poma con su madre y un hermano de madre.

Los vecinos manifiestan que Mamaní tenía conducta violenta, sobre todo cuando tomaba bebidas alcohólicas.

Llama mucho la atención la frialdad con la que actúo Mamaní, ya que éste, luego del ataque a Bonifacio se dirigió a su casa y sin decir nada se acostó normalmente. Al día siguiente se levantó y actuó como lo hacía en un día normal. Ese mismo día, en horas de la noche, los efectivos de la policía, luego de la investigación en el lugar, procedieron a la detención.

El homicida se encuentra detenido en la ciudad judicial a la espera de ser indagado por el Juez que entiende en la causa.

(Radio Cafayate)

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