Violencia de género: el 90% de las víctimas sufre ataques psicológicos

Juezas de todo el país analizan la problemática de la agresión hacia el sexo femenino y buscan unificar posturas.



Hablaron de lo que quizás muchas aprendieron alguna vez que no se hablaba. Y hablaron claro. Juezas de todo el país se reunieron en Salta y desacartonaron el discurso judicial para poner la lupa sobre la violencia de género, un problema que está desafiando a los programas tradicionales de contención. Según se difundió, el 90 por ciento de las mujeres agredidas sufre ataques psicológicos.

Unos 11.000 casos de golpes y amenazas fueron denunciados en una oficina de la Corte Suprema de Justicia en Buenos Aires en unos 20 meses y 15.000, sólo en 2009 en Salta. Las cifras revelan la gravedad de la situación que convoca a magistradas y altas funcionarias desde ayer en el hotel Alejandro I.

La vicepresidenta de la Corte Suprema de Justicia, Elena Highton de Nolasco, dejó registrar su preocupación por el tema y abrió las exposiciones insistiendo en un dato que no cambia aunque pasen los años: las mujeres y los chicos son los principales afectados por la violencia.

Highton de Nolasco destacó que, sobre 11.000 casos atendidos en Buenos Aires, “el 80 por ciento de las damnificadas son del sexo femenino, y dentro del 20 por ciento restante, el 70 por ciento son niños”.

Las víctimas enfrentan en muchos casos diferentes tipos de ataques combinados. El 90 por ciento de las denunciantes dice haber padecido violencia psicológica, como la opresión o intimidación de la pareja, según las estadísticas del Alto Tribunal.

Además, el 70% sufrió una lesión física y el 30 por ciento, la presión económica por parte de un hombre que tenía el único ingreso del hogar.

El debate sobre el tema trajo a Salta también a la jueza de la Corte Suprema Carmen Argibay, la defensora general de la Nación, Stella Maris Martínez; la titular de la Asociación de Mujeres Jueces de Argentina, Susana Medina de Rizzo, y otras figuras de peso en el ámbito judicial.

“Igualdad formal”

La convocatoria a las jornadas “Hacer Justicia, una visión de género”, que se realizan hasta mañana, fue para hablar de las problemáticas de la mujer, pero la cuestión de la violencia atravesó todas las discusiones y ganó el mayor espacio.

La vicepresidenta de la Corte de Justicia de Salta, Cristina Garros Martínez, aprovechó el encuentro para decir públicamente que las leyes que protegen de la discriminación y el maltrato “no sirven si no se aplican”.

“La igualdad en lo formal a veces puede encubrir la desigualdad real… tengo la esperanza de que estas deliberaciones contribuyan a un cambio”, remarcó Garros Martínez.

Stella Maris Martínez llamó la atención sobre la realidad de las víctimas de agresión que hoy están presas. “El historial de violencia es uno de los problemas más habituales de las que entran en conflicto con la ley penal”, describió.

Los debates buscan llegar a una postura unánime sobre las políticas públicas para el país y se realizan en una ciudad que todavía tiene fresco en los archivos el caso de Rosana Alderete, ocurrido en 2004.

La mujer dijo 5 veces a la Policía que su marido la golpeaba, pero no logró que alguien interviniera y murió acuchillada por su esposo junto a dos de sus tres hijos.

En los últimos 6 años se aprobó una ley provincial que establece cómo atender a las damnificadas y hubo un aumento de las denuncias atribuido a la mayor difusión del tema.

Entre 2006 y 2009, los casos registrados por la Justicia de Salta llegaron a 47.000 y desbordaron los juzgados a tal punto que hicieron que se declarara la emergencia judicial.

“No perseguir a los adictos”

La vicepresidenta de la Corte Suprema de Justicia, Elena Highton de Nolasco, llamó ayer en Salta a perseguir a los narcotraficantes y no a los enfermos de adicción.

La magistrada se refirió al tema en diálogo con los medios durante las jornadas “Hacer Justicia, una visión de género”, y en relación a una sentencia de la Corte Suprema que despenalizó la tenencia de marihuana para consumo personal en 2009.

“El fallo permite que los jueces, en vez de perseguir a un chico con unos pocos gramos, traten de que se resuelvan los casos de verdad”, dijo Highton de Nolasco.

La jueza señaló también que “lo importante es agarrar un cargamento de 10 kilos y no a un chico con 1 gramo en el bolsillo… si no, los jueces se ven obligados a perseguir estos casos, que son los más fáciles de agarrar para la Policía”.

“Lo que facilita la adicción es que haya narcotraficantes y que el negocio de la droga sea tan importante. No hay que perseguir a los que son vulnerables”, manifestó.
Consultada sobre el tema, Elena Highton de Nolasco también dijo que “no es bueno que la política se judicialice”.

“Debería acudirse a otros modos de resolver los conflictos, la política se resuelve con política”, sostuvo.

(El Tribuno)

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