Tartagal: Constinúa la búsqueda de Evangelina

En declaración indagatoria el administrativo del hospital de apellido Capero habría confesado ser el autor de la agresión que le habría provocado la muerte de Evangelina, la joven de 16 años cuyos padres denunciaron el domingo que se encuentra desaparecida. El hecho de haber ocurrido, mantiene a toda la policía en vilo ya que hasta ahora no se encontró el cuerpo a pesar de la incesante búsqueda.


Según algunas declaraciones a medios de la zona, hoy y en declaración indagatoria ante el juez que instruye la causa, Tito Campero de 37 años y empleado del hospital local se hizo cargo de la muerte de Evangelina.

La policía de la provincia desplego un operativo con 50 hombres para seguir en la búsqueda de la joven que hasta ahora sigue desaparecida y que por declaraciones de un imputado y detenido estaría muerta como causa de un puntazo en el cuello.

Hoy se realizaron diversas diligencias ordenadas por el Dr. Nelso Aramayo quien instruye en la causa, y por la tarde se secuestró un colchón con manchas de sangre que fue encontrado en un terreno baldío  del barrio Eucaliptos de esta ciudad.

El hecho

En las primeras declaraciones de los presuntos asesinos manifestaron que Evangelina  supuestamente se había caído a un pozo. Horas más tarde, después de una larga investigación, arrojaron los indicios de que el crímen resulto un ajuste de cuentas resultado de una historia «pasional».

En realidad una de sus amigas o conocida ocasional la acusaba de haberle robado el novio, por lo que entre al menos tres resolvieron vengar la afrenta clavándole un cuchillo en el cuello. La policía sigue buscando el cuerpo.

Los implicados en el brutal asesinato, un adulto y tresmujeres de entre 16 y 20 años buscaron ocultar el hecho e inventaron que lachica que residía en Misión Cherenta, se cayó a una alcantarilla que al fondotiene tránsito de líquidos cloacales. El relato que resultó menos creíble conel correr de las horas se asentaba en que la chica estaba con una amiga de 20años a las 4.40 frente al bailable El Gigante, se cruzó a comer un sándwich,tropezó y cayó en un pozo de 80 centímetros de ancho por 3 metros de profundidad.

Esa historia desató la intensa búsqueda del cuerpo de la menor, tarea en la que intervinieron bomberos, personal de Aguas del Norte.Policías y técnicos ingresaron a la cañería sin poder dar con el cuerpo.Posteriormente se introdujeron elementos flotantes y se destaparon otras bocasde registro, comprobándose que la cañería no tenía elementos que interrumpan lacirculación de líquidos. La permeabilidad del paso del líquido llevó a losbomberos a dar por terminada su tarea.

El juez de Instrucción Nelson Aramayo dio intervención a la Brigada deInvestigaciones. Los detectives indagaron por separado a quienes decían habersido testigos de la desaparición de la joven. Las contradicciones no tardaronen aparecer. En realidad una de sus amigas o conocida ocasional la acusaba dehaberle robado el novio, por lo que entre al menos tres resolvieron vengar laafrenta.

Todas bebieron juntas, se fueron a una casa probablemente enel mismo sector de residencia de la víctima, siguieron tomando hasta que laprincipal ofendida le clavó un cuchillo en el cuello y a la vez le hizo untajo, por el que perdió mucha sangre.

Intervino un adulto para tratar de reanimarla hasta quefinalmente falleció. Envolvieron el cuerpo de la infortunada jovencita,pidieron un remis y llevaron el cuerpo hasta una basural que está a poco más deun kilómetro y medio del puente principal sobre el río Tartagal, inauguradohace dos días, donde la tiraron 250 metros abajo.

(Medios Salteños)

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