Mangabeira Unger presentó en Salta una alternativa nacional para Argentina y Brasil

 

El especialista brasileño dio hoy una conferencia ante funcionarios y empresarios de la provincia, encuentro que fue encabezado por el gobernador Urtubey. Dijo que hay que cortar el vínculo entre la política y el dinero y que el federalismo tradicional debe ser reemplazado por uno cooperativo.


En el marco del ciclo “Análisis político, económico e integración regional”, Roberto Mangabeira Unger presentó hoy a empresarios y funcionarios de la provincia una alternativa nacional para Argentina y Brasil, ejes de una propuesta que plantea como desafío la construcción de un nuevo modelo de desarrollo que se transforme en oportunidades.

En encuentro encabezado por el gobernador Juan Manuel Urtubey, el profesor de la Escuela de Leyes de Harvard consideró que las regiones consideradas periféricas son el mejor terreno para reinventar el país, sobre una base social concreta que se proyecta con el surgimiento de una nueva clase media. El especialista brasilero habló de reinventar las instituciones porque “no son nuestras, son importadas, son prestadas y no sirven para este proyecto”.

Mangabeira Unger fue presentado por Urtubey, oportunidad en la que el mandatario salteño recordó que en la provincia un equipo multidisciplinario trabaja en la elaboración de Plan de Desarrollo Estratégico. El primer diagnóstico del trabajo de campo que comenzó el año pasado se conocerá este viernes, según indicó el Gobernador.

El proyecto nacional que plantea Mangabeira Unger se asienta sobre nueve ejes, que plantean la articulación pública – privada, la profundización de la democracia, la transformación del Estado tradicional, una escalada de la producción que valore el trabajo. Y destacó que Argentina y Brasil tienen de su lado una gran vitalidad.

En primer lugar planteó la necesidad de una escalada de productividad que valore el trabajo y asegurar una base de financiamiento fuerte y propia. “Ningún país se enriquece con el dinero de otros”, dijo.

El sector agrícola –mencionó- “no debe ser visto como excepción, sino como un paradigma”, con tres objetivos vinculados: mejorar el contraste ideológico entre el agro-empresario y el agro-familiar, profundizar la industrialización y el agregado de valor a la producción (para superar el contraste de las ciudades llenas y el campo vacío) y edificar una nueva clase media rural fuerte.

Mangabeira Unger fue hasta junio de 2009 uno de los ministros del presidente de Brasil, Lula da Silva, y en Harvard fue profesor del actual presidente de Estados Unidos, Barak Obama. El especialista hizo hincapié en Salta en la reconstrucción de la política industrial y en abrir el acceso al crédito.

Planteó además la promoción de una transformación radical de la relación entre el trabajo y el capital ya que un cuarto de la población económicamente activa no está registrada, crece la situación precarizada del trabajo temporal y cae la participación del salario en la economía. Habló de la necesidad de repensar los programas sociales y de reprogramar las transferencias de recursos, como así también de una revolución en materia educativa, área en la que debería aplicarse un procedimiento correctivo para reemplazar el enciclopedismo superficial con el análisis crítico de la realidad.

Más propuestas

El octavo eje propuesto por Mangabeira Unger es la reconstrucción del Estado y su reorientación económica y social. “Hay que reinventar el federalismo clásico e instituir un federalismo cooperativo, además de innovar la manera de proveer los servicios públicos con un planeamiento estratégico a largo plazo”, comentó a los presentes.

Finalmente, planteó la profundización de la democracia y la innovación institucional que eleve la participación pública y de los movimientos sociales. “Hay que eliminar la sombra corruptora del dinero, hay que cortar el vínculo entre la política y el dinero. Es algo relativamente fácil si se elimina el financiamiento público de las campañas electorales, si el Estado prioriza los nombramientos para los empleados de carrera y se reforman los presupuestos.

“No debe haber una oscilación permanente entre el gris y la aventura”, sentenció Mangabeira Unger, al tiempo que indicó una serie de obstáculos: social porque parece no haber una base adecuada que sirva como sostén, intelectual porque hacen falta ideas y los sentimientos porque “siempre una idea de grandeza, incomoda”.

 

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