En Salta, 145 mil hogares no tienen gas natural y sufren abusos con las garrafas

Imagen LA HORA – Cerca de 120 mil viviendas cuentan con el servicio domiciliario que atiende Gasnor en distintas localidades. Según proyecciones del INDEC, la provincia de Salta tiene en la actualidad alrededor de 1.270.000 habitantes. Son alrededor de 265.000 hogares en áreas urbanas y rurales de los 23 departamentos y 59 municipios. De acuerdo con los últimos registros suministrados desde Gasnor, son aproximadamente 120.000 los usuarios residenciales en distintos barrios y localidades de la capital y el interior.

 

 

Es decir que las viviendas conectadas hoy al servicio de gas natural representan un 45% de los hogares salteños. El restante 55% depende de la garrafa o de combustibles mucho más precarios, como la leña y el carbón. Es esta última franja, que concuerda con los sectores sociales más desposeídos, la que está sufriendo hoy un verdadero golpe bajo con la llamada garrafa social.

Por la disposición de cupos establecidos quién sabe bajo qué términos, las garrafas de $16 llegan a muy pocos y la inmensa mayoría de las familias afectadas por el desabastecimiento y la especulación se ven obligadas a pagarlas a valores de hasta $32.

Cornejo

La localidad de Coronel Cornejo, ubicada a 12 kilómetros al sur de General Mosconi, sobre la ruta nacional 34, en el departamento San Martín, tiene más de 2.500 habitantes y ni una sola vivienda conectada al servicio de gas domiciliario. Sin embargo, este pueblo de origen maderero tiene en su jurisdicción a uno de los mayores yacimientos gasíferos del país, Ramos, que inyecta cerca de 5 millones de metros cúbicos diarios al gasoducto troncal que baja desde el norte salteño hasta Buenos Aires.

Cornejo es, ciertamente, una de las tantas paradojas que encierra el sistema energético nacional en la segunda cuenca de la Argentina, donde pueblos enteros carecen de gas natural domiciliario y los hogares que cuentan con el servicio subsidian, con pesadas tarifas, a grupos mucho más acomodados en grandes urbes, como la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Allí, justamente, se acordaron los términos bajo los cuales las petroleras deberían abastecer a diferentes ciudades con garrafas de 10 kilos a un valor $16, a cambio de fuertes reducciones impositivas y subsidios. Sin embargo, a Coronel Cornejo no llega ni una sola garrafa social.

Ballivián

No lejos de Cornejo, otro conocido pueblo petrolero del departamento San Martín, General Ballivián, aporta cerca de 5 millones de metros cúbicos de gas desde sus yacimientos Chango Norte y La Porcelana. También en este caso, ni una sola de sus viviendas está conectada al servicio de gas natural y sus 1.500 habitantes tampoco conocen lo que es una garrafa social, porque para aquellos que deciden los cupos de garrafas que llegarán -o no- a diferentes ciudades, ni Cornejo ni Ballivián existen.

En el corazón de los grandes yacimientos gasíferos de la cuenca del NOA, Tartagal, General Mosconi y Aguaray tienen mejor suerte. Aun así, apenas cuentan con un 30 y un 40 por ciento de hogares conectados a la red de gas y las garrafas sociales brillan por su ausencia. Las pocas garrafas que llegan a esas localidades no se consiguen por menos de $30

Tartagal

En Tartagal únicamente la estación del Automóvil Club Argentino (ACA) suele despacharlas a $16 cuando las recibe -muy esporádicamente- desde Tucumán.

Las otras dos distribuidoras no las venden ni en Tartagal ni en Mosconi ni en Aguaray al precio fijado en el acuerdo nacional. A baja voz se escucha decir que a éstas sólo les queda un margen de 1 peso por garrafa y que con esa diferencia no pueden cubrir ni el sueldo de los repartidores. Si bien las de 10 kilos son las que tienen mayor demanda, no son pocas las familias en Tartagal que tienen garrafas de 15 kilos. Estas se venden hoy a 45 pesos.

Orán

La situación de abastecimiento no es menos preocupante en Orán. Sus distribuidoras están recibiendo partidas de garrafas cada 15 días. Y cada uno de estos envíos -de no más de 50 tubos-se agota en un solo día. En este contexto, la garrafa de 10 kilos cuesta en San Ramón de la Nueva Orán 32 pesos. Todavía más complicado se muestra el cuadro en otras localidades de ese departamento norteño, como Hipólito Yrigoyen, Pichanal, Colonia Santa Rosa y Urundel.

Fte: EL TRIBUNO

 

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