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Lesiones graves en el rostro sufrió por pirotecnia

Primera victima por quemaduras producidas por pirotecnia, el niño de 10 años jugaba en casa de su abuela en Coronel Moldes.


«El diagnóstico es quemaduras graves en el rostro por accidente con pirotecnia. No está en riesgo de vida; la calificación está vinculada a la localización de las lesiones, que en este caso le comprometen su cara». Tal fue el informe brindado ayer por Mario del Barco, director médico del Hospital Público Materno Infantil.

En este establecimiento, desde el sábado a la tarde está internado este chico, de 10 años, la primera víctima de los fuegos artificiales para estas fiestas de fin de año.

La información afirma que reside en El Carril y que el accidente ocurrió en momentos en que se encontraba visitando a su abuela, que vive en Coronel Moldes.

«Demoró en estallar»

Aparentemente este niño, con un primo de su misma edad, habrían comprado en un quiosco de esa localidad unos productos de artificio conocidos como «matasuegra». Su característica es que una vez que empiezan a estallar, lo continúan haciendo al tiempo que se desplazan; con un efecto similar a los «buscapiés», pero con mayor potencia.

No está en riesgo su vida, pero por la localización son lesiones graves. Plantean que se abra una causa penal

Según habría relatado a la familia el primo que resultó ileso, este «matasuegra» no reventó inicialmente, por lo que regresaron a ver qué pasaba. Ahí fue cuando a uno de ellos le estalló el cohete en pleno rostro.

Ya en el hospital y en una primera instancia, el paciente fue ingresado a Observación del área Urgencias Pediátricas por «traumatismo ocular secundario a pirotecnia». Una evaluación posterior determinó que lo internaran en Cuidados Intermedios por quemaduras graves en la cara.

Responsabilidad penal

Sobre este caso, profesionales de la guardia pediátrica recordaron a El Tribuno que está prohibida la venta de pirotecnia a menores de 18 años. Y que únicamente pueden comercializarse en los locales habilitados por Bomberos y el municipio local.

De confirmarse la versión de que estos niños habrían comprado en un quiosco, esto estaría configurando un delito penal.

Del Barco entregó un documento de la Sociedad Argentina de Pediatría, que solicita a los adultos no permitir ni facilitar el uso de pirotecnia a los niños. Y recuerda que «los festejos son expresión de alegría. No la transformemos en tristeza por no ser precavidos con Navidad y Año Nuevo, como pasa siempre».

Fte y foto eltribuno

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