Cuidado de los ataques de animales ponzoñosos

Informó el Hospital Público Materno Infantil, que esta semana se atendieron cinco casos de accidentes por “especies ponzoñosas” y uno de de ellos resultó en muerte de una menor. El Dr. Alberto Alemán, a cargo de Emergencias Pediátricas informó que de los 5 accidentes, tres fueron por alacranes y dos por víboras, agrego que esto se da por las lluvias y el calor es la época de mayor riesgo de accidentes con este tipo de especies.


La víctima fatal fue la nenita de 2 años y 7 meses de Villa Floresta, que el jueves a la mañana sufrió una doble picadura de escorpión o alacrán (se llama de ambas maneras).

Vale recordar que en noviembre de 2001 un niño de 4 años, de Villa Juanita, falleció un par de horas después de haber sido picado por uno de esos arácnidos en un pie.

Los Dres.Alemán, junto a sus colegas Norma Balcarce y Eda Berasi, de guardia ayer, alertaron que desde fines del pasado mes vienen asistiendo de 2 a 3 picaduras de escorpión por semana. Y resaltaron que ésta -por las lluvias y las altas temperaturas ambientales – es la época de mayor riesgo de accidentes con alimañas venenosas.

Los cinco episodios de esta semana fueron en menores de 5 años de edad. El primero con alacranes data del pasado lunes, en un niño de Solidaridad, picado en un pie, caso leve que no requirió tratamiento. El segundo fue la niña de Floresta, que desde el primer momento fue gravísimo, porque además de doble picadura (en boca y un dedito), cuando las lesiones son en la cara, donde hay mayor circulación sanguínea, el tóxico resulta aún más dañino. El ataque se produjo cuando la niña estaba en cama. Probablemente le picó primero sobre el labio, y cuando ella se tocó, le atacó el dedo.

El otro también es del jueves, en un niño de 3 años de Barrio Autódromo. La madre relató que cuando pasó la lluvia salió a jugar y se sentó en la vereda. “Se paró a los gritos tocándose la colita, hablaba de una hormiga. Cuando lo levanté tenía el alacrán pegado en el pantaloncito corto” le dijo la mujer a los médicos, que llevó el arácnido dentro de un frasco. El chico presentó una lesión mínima (un “puntito” en una nalga), leve, y ayer a la mañana se fue de alta.

En cuanto a los dos accidentes con víboras, ambos fueron yarará. La primera data del miércoles, en un niño de 5 años de Barrio San Nicolás, que jugaba en la placita que hay frente a su casa. Pisó unos yuyos sin darse cuenta que allí estaba la alimaña, que lo mordió en el pie. Tuvo suerte porque se trató de una lesión leve y pequeña, que no requirió tratamiento específico.

El otro caso fue muy raro y con más suerte aún, ya que la víctima resultó ilesa. La yarará apareció en la bañera junto a un bebé de 2 años, sin que se haya logrado dilucidar cómo llegó hasta allí. Está descartado que el chico la haya agarrado ya que en tal caso lo habría atacado. Su minuciosa revisación y estudio determinó la ausencia absoluta de lesiones.

Los pediatras resaltaron que la prevención es la misma para alacranes y víboras. Lo básico y efectivo es mantener aseado el hogar y su peridomicilio; sin yuyos, basuras ni humedad, tampoco restos de comida. Vigilar que los chicos no jueguen en lugares con escombros, ladrillos apilados ni zonas de maleza.

a la cama, no hay que pegarla a la pared. En el dormitorio no deben haber cajas en el suelo, porque le sirven de refugio. Y revisar bien los zapatos antes de usarlos.

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