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Proyecto de Ley – Emergencia Juvenil

Sr Director
Le envió el proyecto de ley Emergencia Juvenil  que debió ser tratado el martes último en la sesión de diputados. Es muy importante la discusión de estos temas que hablan de las condiciones de vida en las que se viene desarrollando nuestra juventud porque son alarmantes y advierten sobre los impactos impredecibles que dicha situación tendrá en la sociedad del futuro. Atentamente Carlos Morello. 

PROYECTO DE LEY

EL SENADO Y LA CÁMARA DE DIPUTADOS SANCIONA CON FUERZA DE L E Y

Artículo 1: Declarar la Emergencia Juvenil en el territorio provincial y arbitrar las medidas extraordinarias que posibiliten luchar contra las problemáticas que aquejan a la juventud.

Artículo 2: Crear, en el marco de esa Emergencia Juvenil, en la jurisdicción de la provincia el Observatorio Provincial de la Juventud, correspondiendo al Poder Ejecutivo Provincial designar al organismo provincial responsable de su ejecución.

 

Artículo 3: Las tareas a cargo del Observatorio Provincial de la Juventud incluirán:

 

1       Centralizar y producir datos estadísticos sobre las condiciones de existencia de los sectores juveniles de la provincia en situación de vulnerabilidad, particularmente en lo referido a la tasa de desempleo, deserción escolar en el sector y los índices de jóvenes en conflicto con la ley y en situación de adicciones, información ésta que permitirá reforzar la capacidad de los organismos provinciales para intervenir la materia en términos de legislación, educación, salud, empleo y justicia.

2       Intercambiar información, experiencias y actividades con organismos semejantes del país y del extranjero, otorgando especial consideración a las problemáticas locales que se manifiestan como prioritarias.

3       Proponer respuestas políticas, legislativas y socioeducativas concretas y aplicables.

4       Centralizar y poner a disposición de los distintos sectores de la sociedad involucrados en el estudio de las problemáticas juveniles publicaciones, documentos, investigaciones, tesis y estadísticas referidas al sector objeto de la presente ley.

5       Difundir periódicamente los datos relevados, con el objeto de sensibilizar a la opinión pública para favorecer la solidaridad y el compromiso de la comunidad con las problemáticas que afectan a la juventud.

 

Artículo 4: El Observatorio Provincial de la Juventud deberá promover la participación en general, y la juvenil en particular, con el objetivo de hacer efectivos derechos fundamentales de la juventud, como lo son el acceso a la justicia, a la salud, a la educación y al empleo.

 

Artículo 5: Corresponderá al Poder Ejecutivo Provincial llevar adelante el proceso de selección de los equipos técnicos que integrarán el Observatorio, como así también determinar los mecanismos y los requisitos que supondrá tal selección, convocando para ello a instituciones de la sociedad civil de reconocida trayectoria en la atención y el estudio de la juventud

 

Artículo 6: Asignación presupuestaria. EL Poder Ejecutivo Provincial arbitrará los medios conducentes para reasignar los recursos presupuestarios necesarios para el cumplimiento de la presente Ley.

 
ARTICULO 7º.- DE FORMA

Fundamentos

 

Las condiciones de vida en las que se viene desarrollando nuestra juventud son alarmantes y advierten sobre los impactos impredecibles que dicha situación tendrá en la sociedad del futuro. Los jóvenes constituyen, de hecho, uno de los ejemplos más dramáticos de un tipo de precariedad que se ha expandido en nuestro país y en nuestra provincia durante la era neoliberal. Población sobrante por excelencia para este modelo de desarrollo, comparte las penurias del excluido con otros sectores, con la particularidad de que hoy muchos de nuestros jóvenes se quedan afuera, incluso, del sistema educativo, que por mucho tiempo fue el ámbito natural del sector juvenil. Datos estadísticos, por ejemplo, referidos a los años 2007-2008, de la Subsecretaría de Planeamiento Educativo del Ministerio de Educación de la provincia, lo demuestran. De cada 1.000 estudiantes salteños del Polimodal, 185 abandonan los estudios. En el caso de EGB 3, 60 de cada 1.000 siguen el mismo camino. Como si esto fuera poco, las formas como los adultos suelen posicionarse ante el problema no son menos alarmantes. Algunos practican ante el hecho una compasión resignada que, como todas las compasiones de este tipo, terminan dejando que las cosas sucedan, como si se tratara de un orden natural de las cosas. Muchos otros, en cambio, directamente dirigen su ira encendida contra los jóvenes en situación de vulnerabilidad, estigmatizándolos y convirtiéndolos en la explicación fácil de los problemas de inseguridad, del auge de la violencia y hasta del descalabro moral. Reclaman a los organismos del Estado mano dura, y ese Estado, lamentablemente, en muchos casos corre presuroso al encuentro de esos jóvenes que, abandonados a su suerte durante años, se encuentran con un Estado represor. Los ejemplos abundan. Algunos, absurdos y disparatados, como la detención, en nombre de la lucha contra las drogas, de dos adolescentes en Rosario de Lerma que pintaban paredes con hojas de marihuana. Otros, espantosamente criminales, como los acontecimientos acaecidos en la madrugada del 25 de diciembre del 2008 en la Comisaría Nº 20 de Orán, que desembocaron en la muerte de seis adolescentes detenidos. Hechos que están lejos de ser aislados en nuestra provincia y que siempre tienen como víctimas a jóvenes en abierto estado de vulnerabilidad social, ilustrando la confluencia siniestra entre el exacerbado impulso que cobra la precariedad, entendida como el quiebre de las solidaridades sociales hasta dejar como único horizonte de vida la inestabilidad y la incertidumbre,  el proceso de exclusión que particularmente sufre la juventud, concebida como población sobrante, y las respuestas espasmódicas y de corto alcance con que los gobiernos abordan el fenómeno.

El proceso al que nos referimos es sumamente preocupante: se genera a veces un apartheid de hecho, en donde los valores velados y no velados que se han ido difundiendo en las últimas décadas actuaron y actúan con una eficacia inclemente a la hora de localizar geográfica y socialmente a dónde pueden y a dónde no pueden ingresar los jóvenes en abierto estado de vulnerabilidad, al punto de que nadie podría discutir seriamente sobre la casi imposibilidad de una movilidad ascendente de esos jóvenes. El pedido encendido de bajar la imputabilidad a 14 años, ¿no es acaso una forma de resolver el problema de exclusión de un neoliberalismo que no sabe dónde poner a la población sobrante que produce?

En ese marco, el presente Proyecto se pretende como primer punto sincerar la discusión: nos encontramos ante una situación extrema y de allí el pedido al Ejecutivo provincial para declarar la Emergencia Juvenil en el territorio de la provincia. Una medida que supondría no sólo aceptar que la juventud vive un tiempo de crisis y de grave peligro para su desarrollo, sino también admitir que es necesario tomar medidas excepcionales que permitan aportar al diseño de políticas públicas que el sector requiere. Políticas públicas cuya maduración deben trascender lo coyuntural para ser la base desde la cual se construyan arreglos entre distintos sectores políticos, académicos, culturales y de la sociedad civil, abiertamente comprometidos en trabajos que buscan superar las condiciones de existencia que posibilitan la precariedad y la exclusión juvenil. El horizonte es claro: garantizar a esa juventud los derechos y las oportunidades para su pleno desarrollo, mediante políticas y acciones que fortalezcan la convivencia plural, las prácticas de solidaridad, la justicia, la equidad de género y la cultura para la democracia.

Una de las medidas inmediatas a tomar, en el marco de la «Emergencia Juvenil», es la creación de un organismo dependiente del Estado, encargado de suministrar a este último y a la sociedad en su conjunto información acerca del estado en el que se halla nuestra juventud. Un organismo que suministre datos empíricos que desenmascaren el mapa de las adicciones, de la deserción escolar, del desempleo juvenil, de los conflictos con la ley de ese sector. Problemáticas todas cuya existencia es incuestionable, aunque pocos puedan dar una radiografía precisa, empírica y estadística sobre las mismas. Un organismo que convierta a la exploración científica sobre estas problemáticas en una herramienta útil para el diseño de políticas oficiales hacia el sector juvenil, y que se subordine, asimismo, a una de las máximas del pensamiento crítico occidental: no se puede transformar aquello que no se conoce.

 

 

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