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Conociendo lo que hablamos: Palabras populares pero con mucho apellido

Si alguien dijera que ciertas palabras populares tienen apellido, el interlocutor aclamaría: “ðpero qué charlatán!”, sin percatarse de que charlatán es, precisamente, una de ellas. El Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) define a charlatán como “persona que habla mucho y sin sustancia” o que “se dedica a la venta ambulante y anuncia a voces su mercancía”.

Pero etimológicamente proviene del italiano “ciarlatano” y alude a Latán, famoso sacamuelas que anunciaba su llegada a París gritando en francés desde su carro: “ðVoilá, le char de Latan!”, (he aquí el carro de Latán).  Puesto que no era un carro cualquiera, sino el “char” del señor Latán, nació charlatán.

Por 1940, los hermanos Laszlo y George Biro, y su amigo Meyne, todos emigrantes húngaros nacionalizados argentinos, fabricaron en el país la popular birome, acrónimo de ambos apellidos. Platón originó una filosofía, un concepto idílico del amor y también el plato que se usa para comer, por más que su verdadero nombre fue, en realidad, Aristocles Podros. Lo apodaron Platón, que significa “de espaldas anchas”, porque así las tenía.

En Atenas compró una finca en cuyos fondos había un antiguo templo destinado a honrar al héroe Academo, a la que por esa razón llamó Academia, nombre del que surgieron “academia” y “académico”.

 Ponerse los pantalones es asumir una responsabilidad, pero pantalón no tiene nada que ver con eso: proviene de la vestimenta de un personaje de la comedia italiana del siglo XVII llamado Pantaleone -de pianta leone o planta de león- nombre común entre los habitantes de Venecia, cuyo símbolo es el león de San Marcos.

Otro vocablo con apellido es guillotina, artefacto que empezó a ser llamado así luego de que el doctor Joseph Ignace Guillotin, diputado de la Asamblea Constituyente en tiempos de la Revolución Francesa, propusiera su uso para llevar a cabo las ejecuciones.

Contra lo que se cree, Guillotin no fue el inventor, sino su propulsor: la máquina fue inventada por Schmidt y Clairin.  ¿De dónde salió la bujía? De Argelia, al norte de Africa. Bujía o Bugía es una ciudad y provincia de ese país, de donde antiguamente se traía la cera para fabricar velas.

Hoy, la bujía es una pieza clave para la ignición de los motores de combustión o una lámpara incandescente, pero antes se llamaba así a las velas, en alusión al origen de la cera.  Para el DRAE, benjamín es el “hijo menor y por lo común el predilecto de sus padres” o el “miembro más joven de un grupo”. Se originó en el bíblico Benjamín o “hijo de buen augurio”, con que Jacob bautizó al último de sus hijos, luego de que su esposa Raquel, muerta tras el parto, lo llamara Ben-Oní o “hijo de mi dolor”. (Génesis 35, 18).

Mariposa viene de María y de posar: significa “María, pósate” -Mari(a), posa(te)-, expresión usada en juegos infantiles. Fucsia es un arbusto americano de flores color rosa fuerte, que el científico Charles Plumier descubrió en Santo Domingo y que bautizó así en memoria de Leonhart Fuchs, padre de la Botánica.

La bechamel es una salsa blanca que se hace con harina, crema de leche y mantequilla, inventada por Louis de Béchamel, marqués de Nointel (1636-1703), financiero y cocinero del rey Luis XIV. La campana con que se llama a misa debe su nombre a la ciudad italiana de Campania, donde san Paulino de Nola inauguró la costumbre de convocar a los fieles azotando un cono de bronce.

El DRAE define al juanete como “hueso del nacimiento del dedo grueso del pie, cuando sobresale demasiado”. Pero surgió de la costumbre de antaño de llamar coloquialmente “Juan” a la gente del campo, que eran los que más padecían esta malformación.

Cursi es el apellido Sicur escrito al revés. Esta palabra fue inventada por las clientas de un afamado sastre de Cádiz, cuyas hijas se vestían de lujo para aparentar ser refinadas, sin serlo. Para aquellas señoras, Sicur era un hombre agradable, pero sus hijas eran su reverso, es decir, cursi.

Charles Cunningham Boycott se llamó el primer administrador de la provincia irlandesa de Mayo, contra quien los independentistas promovieron, en 1880, una campaña de aislamiento excluyéndolo de toda actividad social y comercial.

Desde entonces, boicotear significa excluir a una persona o entidad para obligarla a ceder.

Hay muchísimas palabras con apellido, tantas que se han escrito libros enteros sobre ellas, pero para finalizar baste decir que voltio recuerda a Alessandro Volta, quien en 1880 inventó la primera pila eléctrica.

(Télam, por Ana María Bertolini)

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