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Legalizando el software o los programas que usamos

Por los tiempos que corren muchas personas, organizaciones y/o empresas se encuentran imposibilitados de poder obtener software legal por los costos que estos insumen. Dentro del mundo informático existen conceptos muy importantes como software libre que suplantan perfectamente al software propietario o pago.

Software libre definido como aquel que una vez obtenido, puede ser usado, copiado, estudiado, modificado y redistribuido libremente.

El software libre suele estar disponible gratuitamente en Internet, o a precio del coste de la distribución a través de otros medios; sin embargo no es obligatorio que sea así y, aunque conserve su carácter de libre, puede ser vendido comercialmente.

El software no libre (también llamado software propietario, software privativo, software privado, software con propietario o software de propiedad) se refiere a cualquier programa informático en el que los usuarios tienen limitadas las posibilidades de usarlo, modificarlo o redistribuirlo (con o sin modificaciones), o cuyo código fuente no está disponible o el acceso a éste se encuentra restringido y por lo cual debemos desembolsar sumas de dinero, en muchas casos bastantes onerosas o inncesarias.

La pregunta es ¿Por qué seguir usando softwares ilegal o gastar dinero, si hay alternativas Open Source (gratuitas o libres) a muchos de ellos?

Muchos de los programas más usados bajo windows, ya poseen su versión en software libre, aunque cuando se trata de software para funciones muy específicas es probable que tarden un poco más de tiempo en aparecer y además adaptarse al nuevo Windows Vista.

Algunos de los ejemplos claros de software privativo más populares y su contraparte de software libre son:

El paquete que contiene el popular Word, Microsoft Office, cuesta alrededor de US$ 400, y podria reemplazarse por OpenOffice (http://es.openoffice.org/)

Photoshop, uno de los más exitosos software para manipulación de imágenes y cuesta algunos aproximadamente  US$ 600. Puede reemplazarse por The GIMP (http://www.gimp.org/), un software maduro que ha sido utilizado incluso por estudios cinematográficos.

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