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Ciclo de homenaje a los maestros del arte salteño

Cien años junto a María Martorell

Apuntes sobre Manuel J. Castilla

La pintora salteña María Martorell cumplió cien años ayer, 19 de enero de 2009.
En el centenario de su natalicio, la Secretaría de Cultura de la Provincia de Salta le rinde homenaje a esta excepcional artista que actualmente vive en Salta, con una serie de artículos periodísticos realizados en distintas épocas que proponen un acercamiento a su vida y a su obra.

Estos pueden leerse en la página Web de la Secretaría : www.culturasalta.gov.ar

Martorell llegó al arte tardíamente en 1942, cuando descubrió la obra de Scotti, quien se convertiría en su maestro en el periodo en que este se estableció en Salta. Pronto Martorell se convirtió en una artista de primera línea; en sus viajes por Europa y Nueva York asimiló los lenguajes plásticos de las vanguardias, experiencia que le permitió evolucionar hacia un lenguaje propio, definido por su tendencia geométrica.

Como parte del homenaje, el secretario de Cultura, Gregorio Caro Figueroa, adelantó que la Secretaría está gestionando una retrospectiva de la obra de Martorell que se expondría en marzo de este año, en el nuevo Museo de Bellas Artes de la Provincia de Salta.

Manuel J. Castilla a 90 años de su natalicio y a 30 de su muerte

La revista virtual de arte y cultura de la Secretaría , Cultura/Región, inició un ciclo homenaje al poeta Manuel J. Castilla, al cumplirse en 2008 el 90 aniversario de su natalicio, y en 2010 treinta años de su muerte.

El primer artículo elegido para este ciclo es un texto de Jorge Brega publicado en1980 a pocos meses de la muerte de Castilla, en la revista que el mismo autor dirigía: Nudos en la cultura argentina. El texto se puede leer en el sitio Web de la Secretaría: www.culturasalta.gov.ar, revista Cultura/Región, sección “La voz humana”. A partir de mañana también se podrá ver en el mismo sitio un video realizado por Gimena Talento y donado por el hijo del poeta, el escritor Leopoldo Castilla, con imágenes y poemas de su padre.

Castilla nació en 1918 en la localidad de Cerrillos, donde su madre era directora de la escuela primaria y su padre jefe de la estación de ferrocarril, recuerda Brega en su artículo.

“En el colegio salesiano ‘Ángel Zerda’ ya escribía sus primeros versos (‘eran muy malos esos poemitas’, recordaba) y llega a editar un prematuro conjunto de 15 poemas, en una tirada de 20 ejemplares, bajo el justo título de Adolescencia, iniciando una producción que, como es tradicional, no le daría de comer, pero le convertiría en el poeta más representativo de la lírica salteña luego de Juan Carlos Dávalos y en uno de los más importantes poetas argentinos contemporáneos.

“Paradójicamente, y a pesar de los reconocimientos recibidos (tercer Premio Nacional de Poesía 1965 – 1967 por Posesión entre pájaros; Primer Premio Nacional de Poesía 1970 – 1972 por El verde vuelve y Cantos del Gozante; Gran Premio de Honor de la SADE 1973), es más conocido popularmente por sus zambas compuestas en colaboración con Gustavo Leguizamón (La atardecida, El picaflor, La Balderrama , etc.) que por sus poemas publicados a lo largo de 15 volúmenes, hoy inhallables en las librerías.

“Manuel Castilla debió desempeñar varios oficios para vivir y construir su obra. Desde cadete, pasando por corrector de pruebas, fue periodista del diario El intransigente durante 35 años, además de colaborar con otros períodicos de distribución nacional. También fue titiritero ambulante por la Argentina , Bolivia y Perú junto a los pintores Pedro Diego Raspa y Carlos Luis García Bes. En los últimos años ejercía la dirección de la Biblioteca Provincial Victorino de la Plaza ”. (Jorge Brega, Apuntes sobre Manuel J. Castilla).

 

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