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Hubo “pánico” entre pasajeros que venían a Salta y terminaron en el Mato Grosso

“El sistema de navegación se había caído por completo. El piloto no sabía que estábamos sobre Brasil”, dijo uno de los pasajeros de la aeronave que iba rumbo hacia Tucumán, Salta y Jujuy y terminó en el Mato Grosso por una tormenta.

Uno de los pasajeros del vuelo 858 de la empresa Andes que debió aterrizar ayer en Jujuy pero, lo hizo tres horas más tarde de partir del aeropuerto porteño en una pequeña localidad del Mato Grosso, en Brasil, dijo hoy que hubo “pánico” en la aeronave cuando se dieron cuenta de que el sistema de navegación se había caído y que el piloto buscaba pista desesperadamente.

“El piloto no sabía que estaba sobrevolando territorio de Brasil. Un frente de tormenta a la altura de Ceres, Santa Fe, lo obligó a desviarse de la ruta prevista y después se cayó todo el sistema de vuelo”, contó a Télam Darío, unos de los pasajeros del vuelo desde la Posada del Bosque en la localidad de Ponta Pora donde fueron alojados tras el incidente.

Según su testimonio, el problema empezó el domingo cuando se postergó el vuelo 858 que volaba de Buenos Aires a Jujuy, del domingo a las 19 al lunes a las 7 de la mañana.

“Finalmente, despegamos a las 10 de la mañana porque según nos dijeron, el avión que nos debía llevar estaba en Venezuela, y tenía un problemas con los papeles”, explicó Darío, poco antes de terminar esta travesía que lo alejó 700 kilómetros al noreste de la frontera argentina.

Darío explicó que una vez que se desvió de la ruta hacia Jujuy, el piloto buscó pista para aterrizar. “No había radares, ni relojes. Era un problema eléctrico generalizado y el sistema de navegación se había caído por completo. El piloto no sabía que estábamos sobre Brasil”, narró.

El pánico -según el pasajero- se generalizó cuando los pasajeros se dieron cuenta de que el piloto “buscaba pista para bajar”.

Después del aterrizaje, los pasajeros del avión fueron trasladado a una comisaría y luego a la posada, “aunque el problema no terminó ahí. La empresa nos ofreció retornar a Argentina en colectivo por una ruta paraguaya”, dijo Darío.

La travesía que les proponían significaba viajar 10 horas en micro. “Estábamos a 700 kilómetros de la frontera y viajamos con bebés. Yo estoy con mi nena de tres años. Así que nos negamos”, contó Darío.

“A pesar del mal momento, los pasajeros del 858 felicitamos al piloto por el desempeño que tuvo. Pero creemos que los tres aviones con que cuenta la empresa Andes, no estaban en condiciones de volar”, estimó el pasajero, que junto con sus compañeros de odisea ya está volando para la Argentina.

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